| 1 cuota de $37.000 sin interés | CFT: 0,00% | TEA: 0,00% | Total $37.000 |
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| 18 cuotas de $4.859,33 | Total $87.468 |
b'Chapman Robert'
b'El imperio de la normalidad'
b'CAJA NEGRA'
Páginas:
Formato: b''
Peso: 0.4 kgs.
ISBN: b'9789878272344'
Este libro aborda un fenómeno cada vez más acuciante: el deterioro generalizado de la salud mental, expresado en el aumento de los diagnósticos de trastornos de ansiedad, depresión o déficit de atención. Al mismo tiempo, clarifica e historiza una noción que hoy se utiliza ampliamente sin mayores precisiones, mientras es usufructuada por las compañías farmacéuticas y la industria del buen vivir: la neurodiversidad. El movimiento de la neurodiversidad surgió en los grupos de activismo autista durante la década del noventa. Su planteo era que deberíamos rechazar la idea misma de un cerebro normal y reconocer que existen muchos tipos de mentes y de sensibilidades, tal como sucede con la biodiversidad. El alcance de sus preocupaciones fue extendiéndose e incluyendo otras condiciones igualmente consideradas neurodivergentes, como por ejemplo la epilepsia o la bipolaridad, para luego volverse aún más inclusivo al reconocer la profunda conexión entre discapacidad mental y corporal. Robert Chapman, desde su experiencia como persona del espectro autista, ofrece una historia materialista de la neurodiversidad, que subraya la relación entre explotación y salud mental. Lo que denomina el Imperio de la Normalidad es el conjunto de imposiciones científicas, institucionales, culturales y legales que determinan una clasificación entre lo patológico y lo normal, según su relación con el mandato productivista. En la actualidad, el mundo se transformó en un lugar cada vez más hostil tanto para las personas neurodivergentes como neurotípicas debido a fenómenos como la intensificación de los estímulos sensitivos, la privatización del estrés o los crecientes requisitos emocionales de la economía de servicios. Esta generalización del malestar establece las condiciones para que emerja una política radical de la neurodiversidad que se atreva a ir más allá de los límites del reformismo liberal y la ampliación de derechos. Solo desde un enfoque interseccional, en el que el activismo neurodivergente entre en diálogo con las desigualdades de clase, raza, sexo y género, se podrán poner en cuestión las bases mismas del Imperio de la Normalidad, como aporte crucial para la emancipación colectiva.
